Por Marco Valera, Septiembre 11 2024

Nada nuevo bajo el Sol de Venezuela

Es probable que se lea con pesimismo, pero la realidad es que la lucha contra la dictadura nunca fue tan exitosa. De la oposición, que siempre fue acusada de torpe, hay que reconocer que al fin consiguió una persona con la suficiente coherencia para hacer exactamente lo que dijo que iba a hacer. María Corina seguramente será personaje del año, encabezando por mucho como líder más influyente del mundo.

No es poca cosa. Siempre he creído que el matriarcado venezolano sirvió para profundizar el machismo latinoamericano, del que Venezuela no escapa. Sin embargo, la conexión con la realidad, con sus conciudadanos y la lectura política del momento dejan ver a una mujer curtida y ágil, que ha crecido en la política.

Justamente, es el entorno absurdamente machista del régimen el que sin ningún sentido abrió la grieta profunda de la transparencia del proceso electoral. Esta mujer dijo exactamente qué, cómo, cuándo, dónde y quiénes iban a desmontar el fraude, pero desde las vísceras más recalcitrantes de la dictadura, de los dictadorzuelos, de los chavistas y maduristas juzgaron que otra vez la sifrina solo mandibuleaba, que no era capaz y que no tenía las herramientas. Trogloditas y pelotudos, brutos jugando a favor de la estratega.

Nada más alejado de la realidad. Desde la conformación de los comanditos, nombre con el que nunca estuve de acuerdo, se estableció la estrategia más simple: no dejar que metan votos, auditar y quedarse con el acta. Hasta el diminutivo, por insignificante e inofensivo, jugó en la mente machista y milica dictatorial del régimen.

"Todas las veces, siempre ganamos", es lo dicho por el dictador, quien a prueba de sangre o por las malas dijo que no entregaría el poder y punto.

Y claro, desde el seno de muchas familias descuartizadas surgieron muchos héroes y heroínas para buscar la prueba del fraude.

La fe, mano, eso sí tenemos los venezolanos, arriesgando todo por la estrategia, que a toda cuenta siempre fue pública, pero que debía aterrizarse sobre la misión individual de cada uno de los insignificantes comanditos.

El rol de las mujeres y de las fuerzas armadas el día 28J deberá ser estudiado más adelante. Lo cierto es que los, o mejor dicho las comanditas, recibieron las actas y las transmitieron al centro de digitalización y totalización paralelo que la insignificante sifrina tenía montado desde hace años.